La justicia en Argentina no es ciega, lleva anteojos de sol para que no la reconozcan y a su balanza hay que calibrarla..
Hoy volví a sentir lo que es sorprenderse, algo que me encanta, pero prefiero hacerlo con noticias inspiradoras. El diario publicó que solo un tercio de los políticos llevados a juicio por corrupción fueron condenados. A eso si, sin prisión, no sea cosa que se vuelvan honestos.
Pero son contados con los dedos los que llegan a juicio. No
puede ser difícil saber quién robó. Vamos a suponer, tomamos 10 diputados,
senadores, concejales, ministros y les pedimos que muestren cómo vivían antes y
ahora. Si ganan $200.000 pesos, no pueden tener una casa de U$S1.000.000 ¿Cómo
no va a saber la DGI quién se enriquece y cómo?. ¡Es fácil agarrarlos!.
Hay delincuentes ideológicos y económicos en Argentina. Medradores del esfuerzo del hombre común. No cabe duda. ¿En qué proporción? ¿Mayoritaria? ¿Tanto como para que se haya creado en el país la imagen de que todos somos corruptos, deshonestos, inmorales? Sin embargo, exportamos todos los días ese rostro. Desde 1930 a la fecha no podemos salir de está lapidaria etiqueta aplicada al país mismo, so pretexto de una minoría infinitesimal.
Millones de hombres, angustiados y sin destino, trabajan (si no han sido despedidos) de la mañana a la noche. En dos o tres tareas. Miles de funcionarios, de dirigentes políticos, de profesionales, de técnicos, producen su episodio diario, fecundo, apto, límpido. No son noticia. Una violación sí es noticia. Una caridad, no. Cárcel para los delincuentes; en buena hora. Códigos rígidos; leyes sin resquicios por donde se esfume la inmoralidad. Pero todo con pruebas, con la ley, con la Constitución. Legítimamente.
Los delincuentes reales escapan al régimen penal, por liviano, por contemplativo. Hay que consolidar las normas legales. ¿O no se puede por decreto-ley actualizar un Código hoy y aquí? en un país donde usted es empobrecido por decreto, en un país, en fin, donde cuando a las 6 de la mañana suena el timbre de casa, usted atiende, y no es el lechero. ¿CUESTA TANTO DARLES A LOS CODIGOS LA RIGIDEZ SUFICIENTE PARA QUE LOS VERDADEROS DELINCUENTES PAGUEN A LA SOCIEDAD SU CULPA? ¿Tanto cuesta? Tenemos a la Constitución "Touche"
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